Cómo elegir los tejidos para sillas, sillones y sofás en función de su uso

13 Abril, 2018

Existen infinidad de tejidos y texturas diferentes en el mercado para vestir sillas, sillones y sofás. Si no sabes por cuál decantarte, a continuación te contamos qué tipo de tejidos existen y cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno de ellos

 

 

Al escoger un sofá, un sillón o las sillas del comedor muchas veces solemos dejarnos llevar por el color, un estampado o el diseño de la pieza en sí, sin pensar en el tejido y sus características como la composición, resistencia y mantenimiento.

 

No hay que olvidar que éstos elementos de la casa están sometidos a un fuerte desgaste y dependiendo del tejido que elijamos, no se limpian ni lavan con la misma facilidad ni asiduidad que otras telas de la casa.  Al comprar un sofá, un sillón o las sillas del comedor debemos tener muy en cuenta cuál será su función ya que es muy distinto tener un tapiz de tela que de piel.

 

Por eso es importante elegir tejidos de calidad, pero de acuerdo a los hábitos familiares, es decir, aquellos que se adapten mejor a nuestras necesidades y a las de nuestra familia.

 

Solo tú sabes tus hábitos en casa y de los que viven contigo. Si tienes niños, animales domésticos y tu estilo de vida es muy activo lo mejor es probar con una tela para un uso continuado.

 

En cambio, si no haces mucha vida en casa y buscas un mayor protagonismo de la decoración, puedes decantarte por un tejido más sofisticado, como la piel, por ejemplo.

 

Claras, oscuras, estampadas, resistentes, lavables, desenfundables…elegir bien la tela del sofá o las sillas de comedor es básico, tanto desde un punto de vista decorativo como práctico y funcional.

 

Gracias a la enorme variedad disponible en el mercado, podemos jugar con la suavidad, la consistencia, la dureza, la elegancia o con la combinación de todas ellas para conseguir el efecto deseado en nuestro hogar.

 

A continuación, te detallamos una lista de los principales tejidos y acabados que puedes elegir para el sofá, el sillón o las sillas:

 

Tejidos naturales

 

Los tejidos naturales que más se utilizan en tapicería son el algodón, el lino, la lana y la seda. Son más puras, duraderas y aislantes.

 

Algodón: El tipo de tela más frecuente; existe algodón de muchísimas calidades diferentes, pero en general es un material fresco, flexible y muy resistente al roce. La pega es que se mancha fácilmente. Si te interesa adquirir un tejido que cubra tu sofá y que al mismo tiempo lo proteja de cualquier tipo de rasgado el algodón es el material que necesitas.

 

Lino: Una tela muy fresca y agradable al tacto, aunque debe lavarse siempre a mano. Es ideal para lugares donde quieras conseguir un toque nórdico, como el Sofá Rett tapizado en lino waterproof resistente al agua , impermeable y patas de madera natural.

 

 

 

Lana: Este tipo de fibra natural es muy común en la industria textil porque es una opción cálida y duradera y porque resulta un material muy absorbente y con gran poder de recuperación. Puede encoger si se lava a demasiada temperatura y se deforma si la secamos colgada.

 

Seda: Sus principales ventajas es que es muy fresca y de tacto agradable; pero, por contra, es muy delicada al roce y al sudor, por lo que es necesario que su mantenimiento reciba un cuidado más especial.

 

Terciopelo: Además de suave y agradable, el terciopelo es el tejido ideal para los que buscan un toque sofisticado y elegante para tu sofá o sillón. Tiene una textura que transmite calidez y hoy en día se puede elegir entre una gama amplia de colores que facilitan la decoración del hogar. El sillón Velvet,  tapizado en terciopelo y patas de acero cromado de alta calidad, cumple todas estas características de calidez, comodidad y además es un must en decoración de interiores.

 

Piel: Se trata de un material natural, semi-transpirable y flexible, es decir, que se adapta muy bien al cuerpo, lo cual lo convierte en uno de los tejidos más cómodos. Si eres de los que busca un toque de elegancia, los tejidos de piel en sofás son un must. Otro punto a favor, es que la piel es un tejido bastante fácil de limpiar, ya que no suele absorber los líquidos, con lo que su duración en el tiempo en buenas condiciones es mayor.

Nuestra propuesta es la silla Vintage Leather, de estilo industrial. Su fisionomía la hacen muy resistente y confortable.

 

 

 

 

Tejidos sintéticos

 

También puedes apostar por los tejidos sintéticos, los cuales son muy resistentes, se arrugan muy poco y fijan muy bien los colores, además de ser extremadamente resistentes.

Su mantenimiento y limpieza es sencilla por lo que son muy prácticos para el hogar.

 

Nailon: es elástico (recupera fácilmente su forma), fácil de lavar, no es absorbente y seca rápido.

 

Poliéster: es una tela liviana, lavable, que ni encoge ni se estira, resistente al moho, las polillas... y a la que no afecta la luz del sol ni el clima.

 

Piel de imitación o piel sintética:  es menos deformable y más barata, además fácil de limpiar.

 

Si buscas un sofá resistente, de fácil limpieza y mantenimiento y te gustan los clásicos, sin duda éste es tu sofá: Sofá Chester Vintage, fabricado con estructura de madera y espuma de poliuretano de gran densidad para un máximo confort.

 

 

Tonos claros

 

Las tapicerías en tonos claros aportan luz y amplían el espacio. Esto las convierte en una opción ideal si tu salón es pequeño. Un sofá blanco, tanto en tela como en piel, produce un efecto visual de mayor amplitud en tu sala. Prueba con el sofá nórdico Norwich, perfecto para dar este toque elegante y glamuroso a tu salón.

 

Tonos oscuros

Si lo que quieres es que tu sofá tenga un gran protagonismo en tu sala, escoge la tapicería en tonos oscuros. Una de las ventajas de los colores oscuros es que aguantan mejor “el trote” de la vida diaria disimulando la suciedad y las rozaduras. El Chester de cuero negro es una opción más que acertada si tu estilo de vida es muy activo. Además dado los materiales con los que está construido, es de fácil mantenimiento y limpieza.

 

Si tiene niños o animales domésticos lo mejor es probar con una tela resistente, para un uso continuado. Por ejemplo, no pensarías nunca usar una tela de seda en el salón donde habitualmente se reúne la familia.

 

 

Telas lavables

 

El hecho de que una tela sea lavable puede ser un factor fundamental a la hora de elegir sofá o las sillas del comedor. Hoy en día, el mercado ofrece innovadores tejido en el que las manchas más comunes como, café, chocolate o grasas se extraen muy fácilmente frotando con agua y jabón.

 

 

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